Finanzas: Utilizar el interés compuesto

Existen muy diversas formas o métodos de inversión en el mundo financiero y por lógica, todos ellos deberán ir encaminados o encauzados a la obtención de las mayores rentabilidades posibles por el dinero de los futuros pequeños y medianos inversores.

Uno de estos métodos de inversión y quizás el más buscado por todo tipo de inversores de largo plazo es el “INTERÉS COMPUESTO”… Veamos a continuación en qué consiste y cuáles son sus características básicas, antes de proceder a tomar decisiones definitivas sobre la apuesta inversora con dinero real en los mercados.

¿QUÉ ES EL INTERÉS COMPUESTO?

Sabiendo que cuando usted invierte espera obtener los mayores intereses posibles, en algún tipo de inversión la repetición y suma de su capital inicial y los intereses anuales ganados de forma repetitiva a lo largo de los años, le hará poder acumular cantidades muy superiores de dinero de las que quizá en un principio podía prever. La idea básica radica en volver a reinvertir los intereses conseguidos durante un medio-largo periodo temporal y la progresión geométrica de este sistema convertirá su capital en… “2, 4, 8, 16, 32, 64, 128…etc.

EJEMPLO DE UTILIZACIÓN DEL INTERÉS COMPUESTO

Para que todos los lectores y habituales seguidores de esta sección de Consejos de Bolsa puedan entender mejor en qué consiste el interés compuesto veamos un ejemplo muy claro y evidente de su aplicación:

  • Capital inicial invertido: 20.000 euros.
  • Tipo de interés anual aplicado: 5%
  • Periodo temporal estipulado: 5 años.

Veamos cuales son los progresos dinerarios de dicha inversión en los siguientes años:

  • Año 1º… 20.000 X (1 + 0,05) = 21.000
  • Año 2º… 21.000 X (1 + 0,05) = 22.050
  • Año 3º… 22.050 X (1 + 0,05) = 23.152
  • Año 4º… 23.152 X (1 + 0,05) = 24.310
  • Año 5º… 24.310 X (1 + 0,05) = 25.525

Por tanto, el beneficio obtenido pasado los cinco años de inversión será de 5.525 euros, lo que supondrá una rentabilidad total del 27,62%.

Como podemos verificar en el ejemplo anterior, cualquier aumento por pequeño que sea de la rentabilidad inicial pactada se transformará en un interesante e importante aumento de la cantidad de dinero acumulado al final de la inversión.

CÓMO USAR LA REGLA DEL 72

Actualmente existen muchas herramientas de cálculo para las diferentes y muy distintas operaciones financieras en los mercados, pero se le atribuye al afamado científico Albert Einstein, el descubrimiento o aplicación novedosa de la llamada “Regla del 72”, muy útil para poder determinar de forma aproximada el número de años necesario para poder duplicar el valor de una inversión inicial. Para su cálculo se deberá dividir el número 72 entre el interés anual aplicable a dicha inversión. Sirva de ejemplo, que si usted desea saber qué tiempo tardará en duplicar una inversión inicial de 15.000 euros, con un tipo de interés del 4%, tardará unos 18 años en lograrlo.

Otra opción de cálculo podría ser la inversa de la anterior, cuando se desea saber con una inversión de 20.000 euros, en un periodo temporal de 12 años, a que interés deberemos aplicar para doblar esta inversión, sus números serán los siguientes: 72 / 12 = 6 % de interés.

Recordemos que el interés compuesto es una fórmula aplicable a la inversión de difícil obtención regular para inversiones en los mercados de renta variable (como su nombre indica), se basa en el sentido financiero teórico y práctico de que se reinvertirán las ganancias de una inversión inicial, estas generarán mayores ganancias y así sucesivamente durante años. El aumento de cualquier factor esencial de este cálculo ya sea el capital, interés o el tiempo de inversión modificará ostensiblemente el resultado final.

Por todo ello, hoy ya hemos aprendido o recordado (según los casos) a modo de buena formación continua y en el lenguaje lo más coloquial posible, la existencia y aplicación en las: “Finanzas: Utilizar el interés compuesto”.

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La frase elegida para este artículo dice así:

Podemos saber poco del futuro, pero lo suficiente para darnos cuenta de que hay mucho que hacer.

Alan Turing

2 Responses to “Finanzas: Utilizar el interés compuesto”

  1. Miguel A. Patiño

    Hola Frank:
    Cuando en finanzas se realizan cálculos de rentabilidades futuras (por ejemplo en las entidades bancarias sobre planes de pensiones), por lógica se entiende que estas estimaciones son en un panorama ideal de rentabilidades periódicas.
    A título formativo y para mejor comprensión sobre lo que es el interés compuesto. Como indicamos en el artículo, cualquier variación en algunos factores…”modificará ostensiblemente el resultado final”…
    Gracias por tu comentario.

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  2. Frank

    ¿Y de qué sirve esto? ¿Quién te ofrece un producto al 5 o 6% y te lo mantiene en el discurrir del tiempo? Muy bonito, pero utopía. Un brindis al sol.

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