Conseguir el éxito financiero

Alcanzar el éxito en cualquier faceta de la vida es una lógica ilusión del ser humano y son muchas las ocasiones en las que se envidian de forma colectiva o globalizada a los individuos que mediante su trabajo, esfuerzo o simple fortuna son capaces de acumular una cantidad de dinero que suele estar muy por encima del resto de los mortales.

La frase o dicho tan conocido sobre que: “El dinero no da la felicidad”, evidentemente refleja una circunstancia vital que representará la apuesta personal sobre el bienestar físico, familiar y mental anteponiéndolo a la posesión única y terrenal de fortuna, fama y más dinero. Una cosa es mejorar de forma considerable nuestras finanzas para obtener o mantener una agradable calidad de vida y otra distinta será intentar alcanzar un estatus social superior de bienes y servicios a cualquier precio. Actualmente vivimos en una sociedad de consumo publicitaria y mediática, que nos incita diariamente a gastar más y más recursos dinerarios de forma a veces insensata y exponiéndonos a arriesgar nuestra necesaria estabilidad financiera, por todo ello hoy, para nuestros pequeños y medianos inversores habituales seguidores de esta sección Consejos de Bolsa vamos a aprender diversos conceptos y métodos psicológicos, utilizados por los grandes gurús bursátiles para lograr su actual nivel de éxito financiero:

  • Cuerpo sano y mente sana: ¿Parece un eslogan publicitario?… (lo fue en su día hace mucho tiempo)… y que aplicado a la inversión actual en los mercados de renta variable nos indica que se debe cuidar el estado físico y mental de concentración en los negocios, para poder desarrollar con alto nivel de acierto las diversas operativas de éxito financiero.
  • Formación previa y especialización en la materia: Para poder invertir con verdaderas posibilidades de ganar dinero en Bolsa se deberá obtener una adecuada formación técnica previa a la apuesta inversora con dinero real. Conseguir una alta especialización en el sector inversor será importante y muy necesario si se pretende…”vivir de la Bolsa” o “hacerse rico en los mercados de valores”.
  • Constancia y perseverancia: El inversor de éxito actual suelen ser personas que han sido capaces de dedicar el 80% de su tiempo al estudio y formación inversora trabajando duro frente a las pantallas de su ordenador. Con una particular sensación interna de lucha, la perseverancia en sus propias estrategias o planificaciones y no dándose nunca por vencidos, así han conseguido al final sus objetivos financieros.
  • El factor psicológico de la autoconfianza: De nada sirve lamerse las heridas bursátiles anteriores o llorar por los rincones echando la culpa de nuestros errores operativos al azar, las manos fuertes del mercado e incluso, las inesperadas injusticias de la alta volatilidad. Tras un revés financiero anterior, el inversor actual de éxito siempre ha sabido utilizarlo como especial motivación para seguir adelante, reflexionar y profundizar en su propio aprendizaje consiguiendo así superar todas las dificultades pasadas.
  • Nivel de riesgo asumido y habilidad inversora: Una cosa está clara, a mayor riesgo asumido le podrán corresponder mayores ganancias financieras en las bolsas de valores y este tipo de perfil inversor referido al inversor de éxito suele ser el de…“ARRIESGADO”… Realizar apuestas inversoras de alto riesgo no está al alcance de todos ni es recomendable. Aquí solemos repetir los graves perjuicios dinerarios que pueden conllevar los errores a la hora de fracasar en los mercados.

En este complejo mundo de la inversión en los mercados de renta variable tan globalizados actualmente somos muchos los llamados a invertir, pero son pocos, los que pasado un tiempo de medio-largo plazo son capaces de mantenerse en terreno positivo cuando se mantienen posiciones bursátiles excesivamente arriesgadas.

Solo el sensato conocimiento de nuestra propia psicología inversora, el respeto (no miedo) a la Bolsa y la disciplina en las operativas previstas pueden hacer que un inversor novel de ahora, dentro de unos pocos años se pueda convertir en un inversor adinerado y con este feliz estatus alcanzado: “Conseguir el éxito financiero”.

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La frase para este artículo con vuestro permiso hoy voy a elegirla yo, como excepción paternal de felicidad, pues en este bonito día de primavera se estará produciendo el enlace matrimonial de mi hija Rosa, con su novio Francisco, y dice así:

Amar no es mirarse el uno al otro: es mirar juntos en la misma dirección.

Antoine de Saint-Exupery

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