Queridos inversores, los ahorradores más conservadores siempre han procurado elegir el depósito a plazo fijo más rentable del mercado, para conseguir mantener su capital e incluso ir ampliándolo paulatinamente en el tiempo, pero huyendo de cualquier tipo de riesgo financiero que les pueda ocasionar pérdidas dinerarias. Por todo ello, hoy para nuestros “pequeños y medianos inversores”, vamos a conocer el motivo por el que muchos ahorradores en España se encuentran: “Indignados por las participaciones preferentes”.

Echando la vista atrás, podemos ver que con la llegada de la actual crisis económica en la euro zona entre los años 2007-2008, los tipos de interés empezaron a bajar como medida de alivio para los estados miembros más endeudados y a su vez esta bajada se trasladó lógicamente al Euribor –referencia común de las hipotecas- con la idea de potenciar el consumo y facilitar el pago de los préstamos sobre las viviendas tan extendidos entre la población española. Por lo que se pasó de un Euribor cercano a niveles del 5,5% en los citados años, hasta llegar a los actuales 1,26% del año 2012.
Esta medida de corrección diseñada por el Banco Central Europeo de rebajar consecutivamente los tipos de interés oficiales en la zona euro para amortiguar las consecuencias de la crisis económica y financiera en los países periféricos, tiene sus “bondades” al aligerar la carga monetaria para las personas que pagan una hipoteca –que son muchas- pero a su vez, fue originando un peligroso efecto secundario en los habituales ahorradores de renta fija, sobre todo en las personas mayores, que empezaron a comprobar que su entidad bancaria le daba cada vez menos intereses por “sus dineros”.
Ante tantas peticiones de ahorradores de mayores rentabilidades por sus depósitos y estimando unos trasvases importantes de dinero hacia otros productos, el mercado bancario -limitado por el Banco de España estos últimos años por las restricciones de pago de intereses “excesivos”- comenzó a incentivar la contratación popular de un producto –ahora maldito- llamado participaciones preferentes, que como le decían a muchos clientes en diversas oficinas del sector: “Esto es como un depósito a plazo, pero da más rentabilidad y se cobran los intereses cada 3 meses, además lo puedes rescatar en 48 horas”.
A muchos directores de oficina, asesores financieros de banca, comerciales o simplemente empleados -de confianza de los ahorradores- poco formados profesionalmente, poco cualificados e informados sobre los productos financieros que comercializaban dentro de una gran cantidad de entidades financieras, quizá “se les pasó” enseñarles a sus fieles clientes en qué consisten las participaciones preferentes. Veamos que nos aclara su propia definición:
- Participaciones Preferentes: Son instrumentos financieros emitidos por cualquier sociedad conteniendo unas características específicas como pueden ser: No otorgan derechos políticos al inversor, son instrumentos sin vencimiento determinado o indefinido –pero el emisor puede cancelarlas a partir del 5º año- La retribución a los “inversores” de los intereses pactados, se condiciona a la obtención de beneficios de la sociedad emisora.
COMENTARIOS Y CONSEJOS
Llegados a este triste punto para el ahorrador mal asesorado o simplemente “engañado de buena fe” por algún empleado financiero, que hasta hace unos meses era de su total confianza, debemos saber que el producto es un híbrido entre la renta fija y variable debido a que no es una deuda exigible por no tener vencimiento establecido, pero tampoco son acciones cotizadas de la empresa que asignen los derechos que estas proporcionan a sus propietarios. Es algo normal que los ahorradores se sientan: “Indignados por las participaciones preferentes”.

El producto llamado participaciones preferentes, se inventó para reforzar el capital de la entidad emisora, sin que esta a su vez, otorgue al inversor ninguna cuota de control o derechos políticos sobre la empresa, o sea, el ahorrador metido -queriendo o sin querer- a inversor, aporta su capital a cambio de recibir unos intereses normalmente superiores a los depósitos a plazo fijo, pero con el problema de convertirse en “cónyuge de la entidad emisora” y como ya sabemos que se dice en las ceremonias matrimoniales: “En la salud y en la enfermedad…”… ¡¡¡ Pues eso !!!
Para conocimiento de nuestros “pequeños inversores” y personas afectadas directamente por la “trampa” de las participaciones preferentes o su conversión en acciones de la empresa emisora, podemos indicarles que ADICAE ha iniciado una intensa campaña de información para los pequeños nuevos accionistas forzosos de Bankia, que suman aproximadamente unos 500.000 clientes, con acciones de responsabilidad civil y estudiando a su vez la vía penal.
(Ver artículos “Saber elegir un producto financiero” y “Evitar el fraude piramidal en Internet”).
La frase elegida para este artículo dice así: “Confianza es el sentimiento de poder creer a una persona incluso cuando sabemos que mentiríamos en su lugar”, Henry Louis Mencken.
Nosotros en Consejos de Bolsa, seguiremos la actualidad de la economía y los mercados financieros para lectores como usted. Esto será otro día.