Minimalismo, frugalidad y confrontación

Es muy común conocer a gente que presume de las posesiones que tiene. Yo, por mi parte, suelo hacer lo contrario: presumir de lo que no tengo. No tengo televisores de pantalla plana, ni DVD (salvo la grabadora del ordenador), ni TDT, ni el famoso trío iPhone/iPad/iPod, ni joyas…, la lista sigue y sigue. De hecho, siempre que me dicen lo bien que me queda cualquier cosa que llevo puesta, no puedo evitar enorgullecerme comentando lo barato que me ha costado, o la cantidad de años que tiene.

Lo que me ha sorprendido un poco es que haya de gente que reaccione mal ante esto, y no puedo dejar de preguntarme el porqué. ¿Por qué hay gente a la que le molesta ver a otras personas hacer cosas radicalmente distintas de lo que ellos hacen? He aquí algunas posibles explicaciones.

En primer lugar, la influencia del statu quo. En líneas generales, y salvo que haya factores muy poderosos que induzcan al cambio, la gente tiende ha repetir los mismos patrones de conducta que han tenido siempre o que ven a su alrededor. Para muchas personas, ahorrar unos pocos euros en una prenda de ropa o en cualquier otro producto puede no ser una razón suficiente como para hacer las cosas de un modo distinto.

En relación con este punto está la tendencia que tenemos los seres humanos a preferir evitar las pérdidas en lugar de conseguir ganancias. Y cada vez que nos negamos un artículo que vemos y que nos apetecería tener, sentimos que lo estamos “perdiendo” de alguna manera, en lugar de pensar en el dinero que nos estamos ahorrando.

Ambos ingredientes constituyen un buen abono para el consumismo imperante en la sociedad, y que en épocas de crisis como la que vivimos desciende bruscamente, llevando a los comentaristas a lanzar mensajes apocalípticos.

Sin embargo, creo que el factor más determinante es la ilusión de superioridad. Las personas tienden a sobreestimar sus cualidades, habilidades, posesiones y estilo de vida en comparación con otros, lo que les provoca la sensación de que están por encima de la media en muchos aspectos. Cuando se encuentran con una persona que hace algo completamente distinto de lo que es normal para ellos, la única explicación es que sea algo erróneo. Todos creemos en mayor o menor medida que nuestra forma de hacer las cosas es la correcta. Es completamente normal.

Esto me ha llevado a pensar en lo que opinarán los lectores de este blog si se encuentran con algún artículo con el que no están de acuerdo. Tal vez haya algunos que se sientan atacados personalmente por el artículo en cuanto a su forma de hacer las cosas o a su estilo de vida. Lo cual es imposible, porque no hay forma de que yo sepa lo que hacen y, por lo tanto, no puedo emitir ningún tipo de juicio. Muy al contrario, estoy convencida de que en muchas ocasiones habrá lectores que piensen que su sistema es mejor, lo cual es estupendo porque abre la posibilidad de comparar y debatir puntos de vista diversos e incluso, en ocasiones, divergentes.

En lugar de sentirnos juzgados o atacados cuando vemos a otras personas hacer las cosas de una forma distinta, deberíamos reflexionar sobre esas diferencias para poder luego decidir qué fórmula es mejor y por qué. Es importante que seamos los suficientemente flexibles como para dejar a un lado la idea preconcebida de que nuestras opiniones son las correctas para poder crecer aprendiendo de los demás.

Si sabes inglés puedes leer más artículos como este en thesimpledollar.com.

3 Responses to “Minimalismo, frugalidad y confrontación”

  1. Generación App | Comparativa Bancos

    [...] ya he comentado en alguna ocasión, no tengo ninguno de los gadgets de Apple, ni siquiera el iPhone. De hecho, uno de sus mayores éxitos, los “apps” que vende a través de [...]

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  2. Avance

    Televisor de pantalla plana es aquel que tiene la pantalla, valga la redundancia, plana. Es decir, un televisor puede ser un armatroste con tubo de rayos catódicos y tener la pantalla plana. Reproductor de DVD tampoco tengo; un disco duro multimedia es mucha mejor opción, sobre todo con hijos en casa. Cientos de películas, series, documentales, canciones, etc. siempre disponibles, que no se rayan y que no ocupan más espacio que una caja de zapatos es un lujo impensable hace unos años.

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    • Eva

      En realidad, estaba usando el término pantalla plana para referirme a las televisiones de plasma o LCD. Mi televisión es “plana”, pero es CRT, con su tubo y todo. Lo mismo ocurre con mi monitor. Coincido contigo en que el disco duro multimedia es mejor opción que el DVD.

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