La inversión con buen humor

Queridos inversores, la vida de cualquier mortal está llena de momentos buenos, regulares, malos y hasta muy malos, pues en los mercados de renta variable, ocurre lo mismo y podríamos determinar que por motivos económicos y financieros actualmente la economía española está en la fase de “muy malo”…con tendencia a…“solamente malo”.

En estas circunstancias solo quedan dos opciones, vivir amargado diariamente por la dura crisis y la constante pérdida de poder adquisitivo de nuestro capital invertido o seguir aprendiendo sobre inversión aplicándole una nota de relajación y meditación –anti estrés- tan necesaria estos días de sesiones bursátiles de alta volatilidad, por todo ello, hoy para nuestros “pequeños y medianos inversores”, vamos a contar en lenguaje coloquial, un relato de ficción en clave de humor negro muy relacionado con la crisis y la hasta hace poco maravillosa habilidad de visión para los negocios de algunos “banqueros”. Veamos este artículo que denominaremos: “La inversión con buen humor”.

El cuento o relato con moraleja incluida empieza de la manera siguiente: “María es la propietaria de un bar en Madrid. Con el fin de aumentar las ventas, decide permitir que sus clientes más constantes y habituales- la mayoría de ellos son alcohólicos desempleados- podrán beber hoy, pero pagarán un tiempo más tarde. María realiza una contabilidad de las bebidas que se consumen a diario y las anota en un libro (en concepto de préstamos realizados a los clientes).
Se corre la voz y como resultado aparece un número incesante de nueva clientela en la barra de María.
Aprovechándose de la libertad de sus clientes con las restricciones de pago inmediato, María aumenta sus precios para el vino y la cerveza, las bebidas más consumidas. El volumen de ventas aumenta de forma masiva.
Un asesor financiero del servicio al cliente joven y dinámico en su banco local, reconoce las deudas de los clientes como “activos valiosos en el futuro” y le aumenta el límite de endeudamiento a María.
Él no ve ninguna razón para una excesiva preocupación, ya que tiene las deudas de los alcohólicos como garantía.
En la sede central corporativa del banco, los banqueros expertos transforman estos activos de los clientes de María en productos “BEBEBONDS”, “ALCOBONDS” Y “VOMITBONDS”. Estos títulos posteriormente se negocian en los mercados de todo el mundo. En realidad, nadie entiende lo que estas abreviaturas significan así como que garantías tienen estos valores.
Sin embargo, como los precios suben de forma continua los productos se convierten en los más demandados.
Un día cualquiera, un gestor de riesgos del banco –posteriormente despedido por su negatividad comercial- decide que se debe exigir poco a poco el pago de las deudas contraídas por los bebedores en el bar de María.
Sin embargo, ésta no puede pagar las deudas.

María no puede cumplir con sus obligaciones de crédito y el negocio va a la quiebra.
Enseguida, los productos complejos “BEBEBONDS”, “ALCOBONDS” y “VOMITBONDS” sufren una caída cercana al 80% ó 90% de su valor.
Los proveedores del bar de María, después de haber otorgado unas fechas de pago muy generosas y a su vez haber invertido en los propios productos “maravillosos”, se enfrentan a una nueva y crítica situación financiera.
Su proveedor de cerveza termina absorbido por un competidor y el del vino sucumbe cayendo en la bancarrota.
El banco es intervenido por el Estado tras dramáticas y polémicas consultas entre los organismos supervisores y los líderes políticos gobernantes.
La decisión final del poder ejecutivo estatal para sanear la entidad bancaria y recoger los fondos necesarios es la de aprobar un elevado impuesto sobre…¡¡¡Los NO bebedores!!!

COMENTARIOS Y CONSEJOS

Según hemos podido comprobar, la moraleja de este relato -de rabiosa actualidad- incluido en el apartado de: “La inversión con buen humor”, debería ser que: “No se debe participar en la compra de valores creados en burbujas especulativas de rápido crecimiento, que como tales, están compuestas solo de…aire”.
Los inversores menos experimentados, deben huir de los cantos de sirena de las fáciles e inexplicables revalorizaciones de algunos productos financieros -que periódicamente aparecen en los mercados financieros- sin el imprescindible respaldo de unos activos concretos y sólidos que garanticen la seguridad financiera o legal del capital invertido.

(Ver artículosEl banquero y el sapoyCuando sea mayor quiero ser rico).

La frase elegida para este artículo dice así: “Es injusto que una generación sea comprometida por la precedente. Hay que encontrar un medio que preserve a las venideras de la avaricia o inhabilidad de las presentes”, Napoleón Bonaparte.
Nosotros en Consejos de Bolsa, seguiremos asesorando sobre economía y finanzas para lectores como usted. Esto será otro día.

One Response to “La inversión con buen humor”

  1. eleazar martinez

    Epaa adoloridos amigos. Esta crisis de la “Vieja Europa” así alguna vez llamada en los confines del Imperio del Norte, lamentablemente debe asumirse tal cual, aplicando al paradigma en cuestión, una medicina nada fácil y más bien amarga…devolver a quienes la sugieren y aplauden, es decir, al Sr. Rajoy, élites de Poder y al mismísimo Rey, la moneda que hoy pretenden poner en circulación ” PAQUETE DE SHOCK”. Se requiere urgentemente al flautista de Merlin, para sacar del Continente a los transmisores de esta nueva Peste Financiera, que no, al ciudadano trabajador, honesto y consustanciado con el progreso de su Nación, que son la mayoría y no me cabe la menor duda. Suerte.-

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