La estrategia, el cura y el agente de Bolsa

Queridos inversores, dentro de las muchas formas de inversión existentes en los mercados de renta variable vamos a ver una estrategia destinada especialmente para los que carecen de un gran conocimiento técnico pero confían en ganar dinero en Bolsa para el largo plazo. Por ello, hoy para nuestros “pequeños y medianos inversores”, como siempre en lenguaje coloquial, interés didáctico y en un carácter distendido, dentro de este artículo leeremos otro relato o cuento humorístico inversor que denominaremos: “El cura y el agente de Bolsa”.

 

La decisión de invertir no siempre precisa –aunque es aconsejable- de una concienzuda preparación, sofisticados estudios de análisis técnico y fundamental de los valores, estudio de gráficos avanzados y auditorias de las empresas elegidas, todo esto reconoceremos que le confiere un importante grado de posibilidades de acierto, pero la estrategia de hoy no requiere de nada de eso, ya que consiste en la realización de compras de acciones de manera regular en un determinado periodo de tiempo.

Cuando se interviene en los mercados siempre se puede cometer el “error de entrar a destiempo”, cuando el valor se encuentra en una fase de agotamiento en su tendencia alcista o viene de alguna reacción brusca de aumento excesivo y rápido en su cotización. Para aminorar o reducir el riesgo inversor una idea muy extendida puede ser la de apostar por un sector o índice seleccionado –en vez de solo una empresa cotizada- con ello se consigue abarcar un amplio espectro del mercado, en casos como por ejemplo, sector bancario, IBEX35, EUROSTOXX50,…etc.

Esta estrategia inversora elegida nos limitará las pérdidas individuales de las empresas al amortiguar la volatilidad del sector o índice y con él se puede conseguir el beneficio general acumulado por la media de sus activos, por lo que se cumple la norma que muchas veces hemos recalcado en esta sección de Consejos de Bolsa, que consiste en el binomio de mayor rentabilidad – mayor riesgo.

La decisión de invertir una misma cantidad cada mes en el índice o sector elegido –se debe ser constante y riguroso– exime al inversor menos preparado o novel de saber si en ese momento puntual esta caro o barato, lo que en teoría le puede llegar a dar igual, ya que su planteamiento inicial y a mantener durante todo el periodo, será la inversión en un plazo medio o largo de tiempo – de 1 a 3 años –

Otra cosa distinta es que pasados unos meses veamos que por haber pillado una buena tendencia alcista en los mercados, nuestra inversión se haya visto revalorizada de manera interesante y la rentabilidad alcanzada llegue a niveles previstos como objetivos de la misma en la estrategia diseñada al principio. En este caso de “fortuna inversora” se deberá ordenar las medidas de corte de pérdidas –Stop Loss y órdenes de venta de participaciones- para salvaguardar los rendimientos positivos, vender los productos en cartera y…¡¡¡ materializar las consiguientes plusvalías !!!

COMENTARIOS Y CONSEJOS

La propuesta de inversión bursátil consistente en aportaciones periódicas a un fondo de renta variable que invierte en acciones o índices es una de tantas estrategias para inversores que no desean tomar decisiones sobre valores concretos o sectores específicos sino que simplemente confían en que la inversión en Bolsa es una buena oportunidad de rentabilizar su dinero a medio o largo plazo, por encima de las ofrecidas por productos de renta fija como pueden ser los depósitos a plazo.

Como venimos haciendo de vez en cuando en esta sección vamos a conocer o recordar un relato corto o cuento humorístico relacionado con el mundo de la inversión, “El cura y el agente de Bolsa” y empieza así:

«Un cura muere y se esperando en fila en las puertas del cielo. Delante de él está un tipo vestido con gafas de sol, una camisa chillona, chaqueta de cuero y pantalones vaqueros.
San Pedro se dirige a este joven y le dice: “¿Quién eres, para que yo sepa si te debo admitir o no en el Reino de los Cielos? El hombre responde: “Soy Joe Cohen, agente de bolsa de New York City”.
San Pedro consulta su lista. Él sonríe y le dice al agente de Bolsa: “Toma este vestido de seda y bastón de oro y entra en el Reino de los Cielos”. El agente bursátil se va al Cielo con su manto, y llega el turno del sacerdote. El se abre de pies y brazos y dice: “Yo soy José Snow, párroco de la Iglesia de Santa María durante los últimos 43 años”.
San Pedro consulta su lista y le dice al cura: “Toma este vestido de algodón y bastón de madera y entra en el Reino de los Cielos”.
“Un momento”, dice el sacerdote. “Ese hombre era un corredor de Bolsa”…Él ha conseguido una bata de seda y bastón de oro, pero yo, un cura, solo cuento con una túnica de algodón y bastón de madera… ¿Cómo puede ser esto?
“Es que aquí trabajamos por resultados”, dice San Pedro…”Mientras tu predicabas en tu iglesia, los parroquianos se dormían, sin embargo los clientes de éste hombre…Esos sí que han rezado”.

(Ver artículosEl economista y el pescadoryEl banquero y el sapo).

La frase elegida para este artículo dice así: “La fortuna se mueve deprisa, y casi todos los hombres despacio. Por eso tan pocos la alcanzan”, Diego de Saavedra Fajardo.
Nosotros en Consejos de Bolsa, seguiremos comentando, asesorando e informando para lectores como usted. Esto será otro día.

2 Responses to “La estrategia, el cura y el agente de Bolsa”

  1. antonio martín

    El sistema de inversión DCA (Dollar Cost Averaging) que es el que se comenta en el artículo funciona genial para los pequeños inversores que no saben mucho de bolsa y sobre todo dirigido a índices, no a acciones individuales. Siempre y cuando tengamos un horizonte de inversión de muy largo plazo, para siempre salvo que ocurra algo muy grave. Lo que yo no haría es vender en caso de que se produzcan plusvalías, mantendría la inversión, ya que como digo este sistema funciona muy bien para horizontes de inversión muy largos.

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