Tener objetivos es la puerta de entrada al éxito financiero

Hace una semana terminé la traducción de mi primer libro. En realidad era un manual para perder peso de unas 80 páginas. Algunos pensarán que eso en realidad no era un libro, pero yo estoy muy contenta, porque he logrado uno de mis objetivos. Por supuesto que sigo aspirando a traducir alta literatura (o a escribirla, ¿quién sabe?), pero por el momento he tenido la satisfacción de alcanzar una de mis metas.

carretera¿Qué tiene que ver esto con las finanzas personales? Todo. El camino hacia el éxito financiero no es un viajecito corto, sino una andadura de muchos kilómetros. No importa que te hayas deshecho de las deudas o que tengas ahorros. Lo importante es que te has esforzado. Si no empiezas a hacer algo, nunca lo terminarás, y eso puede aplicarse tanto a la traducción de un manual como a la de “El Señor de los Anillos”. Para saber hacia dónde te diriges, necesitas tener metas.

Los objetivos son los ladrillos con los que se construye el éxito

Yo no solía darle mucha importancia a tener metas. Me las ponía, pero nunca parecía llegar a alcanzarlas. Me parecían muy lejanas, demasiado difíciles de conseguir. O pasaban unos cuantos meses y los objetivos que una vez me habían parecido importantes, dejaban de tener atractivo para mí. Así que dejé de marcar metas. Empecé a vivir mi vida sin un propósito claro.

Como resultado, me convertí en un fracaso. Siempre había querido ser escritora, pero casi nunca escribía nada. Quería tener dinero ahorrado, pero sólo tenía deudas. Quería estar en forma, pero cada año ganaba un kilo. Sin objetivos, sin metas, vagamos por esta vida sin un propósito.

A lo largo de estos últimos años, sin embargo, he llegado a entender que los objetivos son los ladrillos que construyen el éxito. Te dan una dirección. Te ayudan a dirigir tu vida hacia las cosas que realmente importan.

Desde que empecé a escribir en este blog, me puse unos cuantos objetivos financieros y profesionales. He tenido, afortunadamente, un cierto éxito en la mayor parte de ellos. Pero marcar unas metas no es suficiente. Tienes que trabajar en ellas, y a veces tienes que trabajar duro. Pero si no tienes ningún objetivo, nunca lograrás llegar a nada. Si yo no me hubiera marcado unas metas, seguiría gastando todo mi dinero, haciendo trabajos que no me gustan y preguntándome cuándo iban a mejorar las cosas.

Hay unas ciertas características que esos objetivos deben cumplir para ser de calidad:

  • Ser específicos (no deben ser imprecisos, sino que tienen que indicar exactamente lo que quieres hacer).
  • Ser medibles, esto es, cuantificables.
  • Ser realizables, que te hagan avanzar pero que no sean inalcanzables.
  • Ser relevantes, es decir, que tengan significado para ti y para tu situación.
  • Tener plazos (darte un tiempo concreto para llegar a ese objetivo).

El poder de tener un propósito

Hasta que uno no se compromete, siempre hay dudas y existe el riesgo de que nos echemos atrás. Una vez que lo hacemos, es como si algo se pusiera en movimiento y las cosas empiezan a ocurrir. Creo que cuando nos comprometemos firmemente para alcanzar una meta, empezamos a notar que se nos presentan muchas más oportunidades.

El camino de la riqueza está pavimentado con objetivos

Ponernos objetivos financieros no es diferente a ponernos cualquier otro tipo de metas. Es importante que nos lo tomemos en serio y que le dediquemos algo de reflexión. Aquí hay algunas técnicas – algunas de las cuales ya he comentado en posts anteriores –  para marcarnos objetivos financieros inteligentes:

  1. Determina lo que es importante para ti. El dinero no da la felicidad; persigue metas y experiencias que estén en sintonía con tus valores personales. ¿Cómo puedes saber que tus hábitos de gasto están en consonancia con tus valores personales? Marcándote objetivos.
  2. Mira hacia delante, no hacia atrás. Pon tus metas en el futuro, en lo que quieres conseguir, no en cosas que ya has hecho. Eso te obligará a salir más allá del área en la que te sientes confortable. No te preocupes por antiguos fracasos. Preocúpate sólo de lo que quieres lograr en el futuro.
  3. Ve paso a paso. Recuerda de vez en cuando por qué estás haciendo lo que haces – pero no de obsesiones con la meta final. Es bueno tener pequeños objetivos en el camino. Por ejemplo, en una carrera de 1 Km., el primer «miniobjetivo» sería alcanzar los 100 m.
  4. Cuenta con alguien que se haga corresponsable. Conocí a unos hermanos que compartían la misma situación financiera y los mismos objetivos. Cada mes, revisaban sus progresos juntos. Alguien que te acompañen el camino – bien sea una hermana, un amigo o tu pareja – puede ayudarte a seguir adelante.
  5. Se paciente. El ritmo de progreso hacia la meta puede parecer muy lento al principio, pero va acelerándose con el tiempo. Las cosas se van haciendo progresivamente más sencillas. Vas aprendiendo nuevas técnicas y encontrando apoyos en los sitios que menos te esperas. Todas estas cosas juntas ayudan a acelerar la marcha.
  6. No dejes que los contratiempos te desanimen. Puede ser bastante desmotivante verte en una situación en la que parece que tus metas se han visto frustradas. Por ejemplo, ahorras 5000 € para el fondo de emergencias y tu coche queda en siniestro total por culpa de un conductor que no tiene seguro. O empiezas un nuevo negocio y un competidor de una gran firma abre en la misma calle que tú. Consigues que tu «bola de nieve» para eliminar la deuda comience a rodar y el banco con el que tienes esas deudas cambia los términos de algún contrato. Cuando estos contratiempos ocurran, no te rindas. Y si cometes errores, regresa al camino correcto. En todo caso, persevera.

Truco: podemos tener un bloc de notas con una lista de objetivos diarios. Cada día escribimos en esa lista las cosas que queremos hacer. Cada vez que completemos una tarea, la tachamos de la lista. Cuando pensamos en algo nuevo que debemos hacer, lo añadimos a la lista. Al final del día, copiamos todas las tareas que no hemos conseguido concretar en la siguiente página, ordenándolas por orden de prioridad. Este sencillo sistema puede revolucionar tu productividad.

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3 Responses to “Tener objetivos es la puerta de entrada al éxito financiero”

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