Los Planes de Pensiones son un producto financiero catalogado junto a los productos de seguro y previsión ya que están destinados a cubrir un hecho que sucederá en un futuro (jubilación), y por el que las personas aportamos con el fin de proteger al propio individuo o a los beneficiarios que designe en su defecto o por imposibilidad de cobrarlo (caso de fallecimiento del sujeto).
A finales de año este se vuelve el producto estrella de las entidades financieras por varios motivos de interés para los contratantes:
- Reducción en la Base Imponible del IRPF, con lo que habrá posibilidad de devolución al año siguiente por parte de Hacienda ó pagaremos menos en la declaración de lo que correspondería sin aportar.
- La aportación se puede hacer hasta el 31/12 y fiscalmente nos contabiliza como si lo hubiéramos hecho a 01/01 habiendo conservado el dinero durante todo el año.
- Sabiendo qué plan elegir obtendremos además de la deducción con Hacienda, una rentabilidad por nuestro dinero a largo plazo y sin gastos por traspaso entre planes si no nos gusta la evolución del contratado inicialmente.
- En menor medida, pero también las entidades hacen regalos por las aportaciones a final de año o sacan planes específicos (garantizados).
Ventajas de los PPI
- Reducción en la Base Imponible de la persona que contrata un Plan de Pensiones Individual por el importe de la aportación que haga.
- Nos aseguramos al cubrir el riesgo por: paro de larga duración, enfermedad grave, invalidez, fallecimiento y por supuesto la jubilación.
- Depende de nuestra elección podemos rentabilizar nuestro dinero según nuestro perfil conservador o arriesgado ya que las modalidades de Planes van desde el alto riesgo (100% inversión en renta variable), mixtos (un porcentaje en renta fija + otro porcentaje en renta variable), hasta los menos arriesgados (100% inversión en renta fija), incluyendo los que carecen de riesgo y están garantizados por la entidad que los comercializa conociendo desde el principio la rentabilidad.
- Podemos hacer pequeñas aportaciones mensuales o en cualquier momento que irán sumando hasta el límite de aportación legal. Los límites actuales están establecidos en un máximo de 10.000 euros anuales para personas hasta 50 años y 12.500 euros para las personas mayores de 50.
- Se puede aportar al plan de pensiones del cónyuge por lo que también nos beneficiaremos fiscalmente y nos deduciremos por ello hasta un límite de 2.000 euros más, siempre que la pareja no obtenga rendimientos netos del trabajo superiores a 8.000 euros.
Desventajas PPI
- Debemos aportar a un plan de pensiones individual en el cuál seamos la figura tomadora ya que fiscalmente no nos podremos deducir de un Plan de Pensiones del que seamos beneficiarios y al que nos aporte la empresa sin ser los titulares. A estos planes se les llama Planes de Pensiones del Promotor.
- No existe disponibilidad del dinero invertido si no se da uno de los hechos siguientes: jubilación (principalmente); paro de larga duración (estar activo pero sin empleo en los últimos 12 meses); invalidez, incapacidad ó enfermedad grave (imposibilidad de trabajar); dependencia severa; fallecimiento (caso en el cuál el rescate lo llevarán a cabo los beneficiarios legales si no hemos designado uno/s concreto en el contrato).
- En el momento del rescate se podrá hacer en forma de capital (todo) ó en forma de rentas y se calcula dependiendo si queremos cobrar una renta hasta el fallecimiento (renta vitalicia) o en forma de renta hasta una edad (renta temporal). En este momento se tributará como rendimiento del trabajo en la Declaración de la Renta.
Desde comparativadebancos animamos a realizar la contratación y aportación a todo ahorrador-inversor para maximizar sus beneficios y la gestión de sus recursos monetarios. Considerando los Planes de Pensiones como una alternativa a los depósitos que irán decrementando su rentabilidad con el paso de los meses.