Mirando de reojo al vecino

Este mes se publicó un estudio en el periódico británico Telegraph que confirma lo que muchos ya hemos observado en la vida diaria: el dinero solo nos hace felices si tenemos más que la gente que nos rodea.

Al parecer, a pesar de que la calidad de vida haya mejorado bastante si la comparamos con la de hace 40 años, tener más que nuestros vecinos sigue siendo la aspiración más extendida. Los investigadores han descubierto que tener un buen coche, una casa grande y un buen trabajo solo hacía feliz a muchos de los sujetos estudiados si la gente de su entorno próximo tenía algo menos en comparación. Para conseguir más dinero la gente trabaja horas extras buscando cómo pagar la hipoteca y escalar posiciones en la pirámide social, lo que puede desembocar en un estado de insatisfacción crónica.

Creo que a una cierta parte de los españoles les ocurre algo parecido. Es muy fácil hacer comparaciones con las personas más cercanas, y además la televisión nos da un montón de oportunidades para contemplar la vida de gente “normal”, tanto en los anuncios como en diversos programas, y esto nos lleva inconscientemente a desear tener lo mismo que ellos.

Pero incluso aunque no seas de los que compraran su vida con la de los demás, puede ser complicado mantener el autocontrol. Es fácil dejarse llevar por el materialismo que todo lo invade, especialmente si todos tus amigos tienen esa mentalidad. Por ejemplo, si todos tienen un iPhone, acabarás por querer uno. Si visten ropas caras, también querrás vestir así.

Si quieres decirle adiós a la pulsión de intentar ser siempre más que los demás, la única solución es dejar de prestarles atención. Hay que hacer un esfuerzo consciente para no dedicar tiempo a pensar en lo que los demás tienen y hacen. En lugar de eso, debemos centrarnos en nuestras propias aspiraciones y necesidades. Lo que quieres o necesitas no debe estar definido por las posesiones de otras personas, sino por lo que te brinda auténtica felicidad.

Pregúntate cuándo tendrás suficiente:

  • ¿Cuándo tengas cinco DVDs más?
  • ¿Cuándo tengas la colección completa de novelas de Arturo Pérez-Reverte?
  • ¿Cuándo tengas tres camisetas de Custo más?

¿Cuánto es suficiente?

Sólo tú puedes contestar a esa pregunta — y la respuesta puede variar con el tiempo, pero si no eres capaz de encontrar una respuesta, siempre te verás tentado a comprar lo que ves que tienen los demás — para no ser menos, por supuesto.

Lo mejor de haber decidido que tenemos más que suficiente en la vida es que nos ayuda a tener suficiente en el futuro. Si no necesitas gastar tanto dinero en comprar determinadas cosas (porque de hecho no las quieres ni las necesitas), puede usarlo para ahorrar e invertir. Eso te proporcionará un colchón de riqueza que te garantiza que siempre vas a tener suficiente.

No estoy diciendo que eliminemos cualquier deseo, todos deseamos cosas (hace poco me compré uno de esos libros de tinta electrónica, el Sony Reader Touch Edition, figúrate, con los rotos en la ropa y todo…). Pero la verdad es que a parte de excepciones como esta, no siento frecuentemente la necesidad de comprar nada que no sea indispensable. Lo que realmente valoro es mi tiempo libre, y vivirlo sin que me corroiga la envidia por desear las posesiones de mi vecino. Como dirían en MasterCard, ¡eso no tiene precio!

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2 Responses to “Mirando de reojo al vecino”

  1. Sab

    Es increíble y tan real!! En todo el mundo pasa así.. Todos queremos y nos sentimos satisfechos cuando nos va mejor que a los que nos rodean, pero es sumamnte inconciente!

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  2. Minimalismo, frugalidad y confrontación | Comparativa Bancos

    [...] al cambio, la gente tiende ha repetir los mismos patrones de conducta que han tenido siempre o que ven a su alrededor. Para muchas personas, ahorrar unos pocos euros en una prenda de ropa o en cualquier otro producto [...]

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