Todos pensamos que es necesario abrir una Cuenta Vivienda en cualquier banco para poder desgravar a la hora de comprar una casa o reformarla.
Sin embargo podemos utilizar cualquier producto bancario para este fin y no únicamente las Cuentas Vivienda.
Cómo ya sabéis estas cuentas llevan asociada una rentabilidad bastante menor a la que obtenemos con otros productos de ahorro, hecho que aprovechan los bancos. El máximo que cualquier entidad ofrece ahora mismo para estas cuentas está en torno al 3% TAE por lo que podemos aprovechar y contratar otro tipo de depósitos o cuentas remuneradas con una rentabilidad que dobla a la anterior.
La única restricción que nos encontramos aquí es que la totalidad del dinero que movamos entre depósitos y cuentas remuneradas debe estar destinado a la compra o reforma de una vivienda. No se acepta ningún tipo de domiciliación de recibos ni el destinar ese dinero a otros fines diferentes a los ya expuestos. Si cumplimos todo esto podremos deducirnos un 15% de las cantidades aportadas con un máximo anual de 9.015 €, por lo que el máximo deducible sería de 1.352,28 € cada año.
A este respecto podéis consultar la siguiente sentencia judicial que aparece en el Ministerio de Economía y Hacienda.