Actualmente estamos viviendo una de las peores situaciones bursátiles que se recuerdan y, según apuntan muchos, lo peor está por venir.
Hemos visto como Lehman Brothers se declaró el pasado lunes en bancarrota, y como la Reserva Federal americana compró el 80% de AIG (la mayor aseguradora del mundo) para salvarla de la quiebra. Podríamos seguir con un sin fin de noticias como esta por lo que no hay que ser muy astuto para darse cuenta de que algo no va bien.
Ahora bien, ¿qué hacer cuando el mar está revuelto?
Por supuesto dependerá del perfil inversor de cada uno de vosotros pero vamos a situarnos en un perfil de bajo riesgo dada la coyuntura económica actual. Si bien, hay posibles gangas en la bolsa, la alta volatilidad nos invita a posponer cualquier decisión de compra porque es muy probable que siga cayendo.
En Comparativa de Bancos apostamos por la utilización de cuentas remuneradas y de depósitos a corto plazo, diversificando en diferentes entidades. Una fórmula parecida es la que planteamos para invertir sin riesgo y consideramos que hay que seguir igual.
Si no nos importa abrir cuentas en varios bancos, tanto online como tradicionales, podemos encontrar altos porcentajes a un mes tanto en Bankinter, como en Openbank, tubancaja, Barclays o Sa Nostra, que pueden ofrecer hasta un 11%. También tenemos ofertas interesantes a 3 meses. Por otro lado, tenemos ING e iBanesto que ofrecen un 6,00% TAE y un 6,10% TAE respectivamente en sus cuentas remuneradas.
Así que lo que debemos hacer es repartir nuestro dinero entre las diferentes cuentas remuneradas y depósitos a corto plazo para diversificar el riesgo.
Ha caído Lehman Brothers y casi AIG por lo que la caída de cualquier banco o caja españolas podría ser posible, pese a que ya comentaba Jesús lo difícil que sería. Si contemplamos esta posibilidad nada como volver a bancos como Santander o BBVA que están muy protegidos y su deuda es de bajo riesgo.
Si aún así, tenemos dudas, siempre quedará la almohada o la caja fuerte de nuestras casas, donde guardar el dinero hasta que llegue la calma.